The Ladies Room

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The Ladies Room es un proyecto con una justificación que nos presenta el baño público de las mujeres como un lugar de complicidad consensuada y libre de prejuicios.  Ciertamente estos lugares son escenarios de diversas dinámicas descritas por la autora, pero las fotografías que presenta están centradas en la mirada crítica de los sujetos sobre sí mismos, trascendiendo las relaciones descritas en la presentación de la serie, centrándose en su lugar, en la ilusión de reciprocidad con el espejo, el clásico engaño que Joan Fontcuberta describe en El Beso de Judas.

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PERU NOW y la foto del Rey

Arturo Ricci

¿Cómo dice que iba esa frase de Mariátegui? Ah sí, iba así: “La burguesía quiere del artista un arte que corteje y adule su gusto mediocre”. Me imagino a Maco Vargas respondiendo: “Burguesía nunca, fa-bu-lo-si-dad, querido”.

Peru Now es el proyecto de esta fotógrafa que podemos ver en la sección portafolios del Foro Latinoamericano de Fotografía de Sao Paulo. No tengo ninguna intención de entablar algún intercambio conceptual con el texto de presentación, sería como hablar con el Gato de Verdaguer pero sin nadie que lo maneje.

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Muertes entretenidas: fotografía, violencia, belleza y consumo (World Press Photo 2012)

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Vuelvo a mirar la imagen de Paul Hansen, ganador del World Press Photo 2012, vuelvo a disfrutarla. Mirar, observar, escrutar, consumir, apropiar, vejar, memorizar, arrebatar, violar. No comprendo los argumentos de los fotoperiodistas, editores gráficos y demás especialistas que repudian la imagen(1), como si estuvieran haciendo una defensa a alguna máxima noble del oficio de informar. Mejor dicho, entiendo sus argumentos, entiendo su necesidad de engañarse, de investirse del romántico y sacrificado “llamado” del fotógrafo de prensa, el poeta maldito de la imagen fija.

Esos que critican no entienden que el fotoperiodismo hace mucho que está muerto en su faceta de mensaje que canonizaron esos aventureros de los 30 y 40’s. Expliquemos, no hablo de las intenciones de los fotoperiodistas, ellos pueden ser tan ingenuos como Natchwey, me refiero a la imagen una vez visibilizada, siendo consumida, en la instancia en que se vuelve entretenimiento, parte de un diario o revista o sitio web, al lado de publicidad, en connotación con otras notas, siendo una instancia más del ritual de información. La fotografía de prensa nunca tuvo poder de cambio, solo afirma las ideologías ya existentes y es ambivalente. No hay que ser ingenuos, no podemos criticar a Hansen por embellecer su imagen, el sufrimiento de los familiares, la putrefacción de los cuerpos, el odio, el deseo de venganza y cualquiera que sea la emotividad de sus personajes, principalmente porque lo que sientan los retratados no interesa en el consumo de esa fotografía, nuestro egoísmo inherente asigna una emotividad y creemos, alucinamos, deliramos con “entender” ese sufrimiento y nos “solidarizamos”. Mentira, es solo el mecanismo de defensa de tu mundo perfecto, de la dicha de no pasar por eso y, en el menor de los casos, del recuerdo de haberlo vivido alguna vez.

Hacer más bella esta imagen por medio de su retoque no es antiético, es liberador, asesina la hipocresía (o estupidez) de quienes creen que la fotografía de prensa es objetiva, ulterior y seria. La fotografía de prensa no tiene misión porque es imposible que cumpla con “mover” a la gente, cada fotografía de prensa es un cuento más, una historia diferente, un A Sangre Fría, adornada, pretenciosa y coqueta. La fotografía de prensa es información, no es conocimiento, no te hace mejor persona, por el contrario, la audiencia termina usando a la fotografía de prensa para sus intereses, así lo prueban las fotos de Nick Ut y Eddie Adams en Vietnam, o la imagen del Che de Korda. Esas fotografías se usaron para servir los intereses de quienes ya estaban convencidos, sirvieron de ícono, reuniendo a sus seguidores, dándoles su insignia, pura visibilización de su ideología.

Veo la foto de Hansen y me gusta, la disfruto, me regodeo de esa belleza imperfecta que Carlos Reyero identifica desde fines del romanticismo en la pintura de minusválidos, tullidos, deformes, heridos y enfermos. Soy una persona de estos tiempos, hace tiempo que vi muertos en primera plana, asesinatos en tiempo real adornados por la música de los noticieros, hace tiempo que sé cómo se ve la sangre y los cuerpos cercenados antes de un comercial, hace tiempo que sé que gente inocente es asesinada por su género, fenotipo, creencia u orientación sexual, hace tiempo que repudio la violencia, hace tiempo que soy un pacifista. Así que no me jodan y déjenme disfrutar con las hermosas fotografías de esas muertes.

(1)
La post-producción del dolor (Ana Prieto)
Anatomie d’un World Press Photo (Andre Gunthert)
Why Do Photo Contest Winners Look Like Movie Posters? (Allen Murabayashi)
A reflection on the current state of photojournalism (Alex Coghe)