in Exposiciones

La iglesia se quema y frente a ella una multitud se reúne buscando a los incendiarios. Hay curiosas actitudes en torno al crimen porque el anhelo es adjudicarse la autoría. Hace tiempo que se sabe que las iglesias son malas.

«¡Yo he quemado la iglesia!» Gritan, por turnos, diversos personajes de la ahora extinta comunidad de oradores. Pero aún no saben cuál de las iglesias del pueblo se quema.

El martes 27 estuve en la premiación del Salón Nacional de Fotografía, el ambiente era el de siempre, los asistentes, los mismos, pero el contexto algo diferente. Al menos así lo sentía yo. Había en el aire un cierto asombro y algunos murmullos. Por ahí alguien soltó un «¡eso es un plagio!» refiriéndose a una de las series fotográficas, pero sin llevar su grito al reclamo, parecía hablar solo. Lo demás fue lo de siempre, el presentador confundía los apellidos y dos de las menciones honrosas no fueron a recibir su premio de consuelo.

El fondo del encuadre en la foto de la premiación son las tres fotos de Samuel Chambi Flores, tituladas “Piscina”, “Calle del Inti” y “Habitación de Elías“. Verde, amarillo y verde. Colores intensos, imágenes grandes, pretenciosas, altaneras, hirientes. Días antes, el campo de batalla estaba revuelto, en cada muro de Facebook donde vi posteadas las fotos, había más de un: «¿Qué mierda es eso?», salieron los jacobinos de siempre con sus artículos escandalizados: «No todo es negocio, señores», dice Edwin Cavello , y en su blog, un banner que dice «Anúnciate aquí» empata cachosamente con las fotos de Chambi. El otro, Miguel Mejía Castro, exclama: «¡Se repitió!», haciendo obsesiva referencia a su primer grito de guerra.

Calle del Inti - Samuel Chambi

Calle del Inti – Samuel Chambi

Las imágenes seguían circulando por las redes sin control. Más verde por todos lados, puro desconcierto. Me atrevo a resumir de esta manera la obra de Chambi: desconcierto. Y por eso es el justo merecedor del primer premio de este Salón Nacional de Fotografía. La respuesta está en las iglesias ardiendo.

Como dice el propio Chambi sobre su obra, hace tiempo que diversos fotógrafos vienen estirando los límites del medio fotográfico, incluso en el Perú(1) (esto se puede comprobar en la muestra La fotografía después de la fotografía, en el Museo de Arte Contemporáneo de Barranco), pero pocas veces, creo yo, con tanto ahínco han sido circuladas en redes imágenes que desconciertan, estamos más acostumbrados al arte complaciente, sensorial, autónomo y explícito.

Quizá esa sea la iglesia, la del dogma de la fotografía como referente de lo real. Esta es la iglesia de los jacobinos de la fotografía, quienes piensan que si gritan muy alto sus ideas se harán más sólidas, aunque están parados sobre hielo delgado. ¿Qué es una fotografía?, ¿cuál es la naturaleza de la fotografía?, ¿qué es el arte? Si nos ponemos a debatir en torno a esas preguntas, garantizo una apoplejía colectiva.

No conozco ni un solo autor que se atreva a plantear estas preguntas esperando respuestas absolutas. «¡Sobre ética no hay discusión!», dijo una vez un comentarista indignado por el monopolio-de-la-fotografía-peruana. Alucinante. Hasta Ernst Gombrich, clásico historiador del arte, y por clásico me refiero a antiguo, arranca su libro Historia del Arte diciendo: «el arte no existe, lo que existe son los artistas». Su iglesia arde y ellos se creen ateos.

El asunto es que, por años, la fotografía ha sido consumida y producida como referente de lo real. Como registro objetivo de lo que pasa frente a la cámara. Con ese paradigma la prensa peruana aceita su máquina de propaganda y los jacobinos ni cuenta se dan. Pero la calle está plagada de imágenes y cualquiera, con lo que lleva en el bolsillo, puede registrar una imagen fotográfica. Ya no hay magia. Como parecía adelantar Mario Montalbetti en 1980 (2), Eastman venció a Daguerre. Hoy se habla de posfotografía, y aunque odiemos la huachafería en el término, su acierto es doloroso: todos somos fotógrafos.

«La fotografía es violencia», dijo Sontag, y todos la citan sin entender que la violencia, pues, viola. La idea es que no hay imagen que no implique presencia, encuadre, subjetividad y, por lo tanto, mentira. La verdad en la fotografía es solo una expectativa. Es un tipo mentiroso que nos habla desde un plano bonito.

La serie de Chambi violenta tus expectativa, quizá esperábamos más imágenes dóciles, que se dejaran consumir. Hacer eso en un medio tan poco heterogéneo como el nuestro es arriesgado e implica un mérito incuestionable. Digan lo que quieran, parte de la fuerza en la serie ganadora viene del escándalo resultante, una especie de obra performativa con la complicidad del jurado. ¿Cuántas veces una imagen fotográfica ha hecho pensar a sus audiencias? Esta hizo lo que muy pocas obras han hecho antes en nuestro medio, nos hizo opinar.

No creo que Samuel Chambi sea el incendiario, es simple, la iglesia se quemó sola. En este contexto es insostenible seguir edificando dogmas sobre el arte, mucho menos sobre fotografía porque su práctica se diluye entre multitudes. Lo que no quieren los jacobinos es pensar, quieren seguir encuadrando lo mismo, buscando los mismos temas, y repitiéndose hasta el cansancio que con fotos vencerán el hambre y la miseria.

Pero
Espera
Ahí no termina la cosa.

La iglesia de Chambi también se quema, hace meses nacieron los gemelos Apertura/Cerradura y ahora no hacen más que mirarse el ombligo. Su iglesia arma exposiciones de posfotografía (en las que el concepto juega un rol importante) sin dar mayores explicaciones a la audiencia. Me pregunto qué resultado hubieran obtenido estas en un contexto más diverso. El éxito no es garantía de nada. Sin un público jacobino, sus fotos habrían, sospecho, quedado en el olvido. Por eso es mérito haber leído el contexto y arriesgado la propuesta, ahora le toca mantener el nivel en densidad y concepto.

(1) Les recomiendo leer sobre el libro “Farewell Photography” de Daido Moriyama, recordar la exposición de Tillmans en Lima, googlear a Sean Dack y visitar el MAC para ver la obra “poética del error” de Marco Saldaña.

(2) Busquen el texto: “Sobre fotografía peruana actual” publicado en la revista “Hueso Húmero”

Además:

Para que estés más informado a la hora de  comentar sobre los resultados, te recomiendo mirar este video y leer el texto del jurado sobre el premio:

Aquí el texto:

Texto

  • Raul Mejía Cavello

    Defender conceptualmente una FOTOGRAFÍA, desde las artes plásticas (compararla con obras pictóricas del siglo pasado) e incluso desde la Filosofía citando a innumerables teóricos dialécticos europeos, para luego contraponerlo con aburridas obras de artistas que hacen diseños a discos de grupo como PetShopBoys, o también citar copiadas obras de alumnos de décadas pasadas que luego son avaladas por el criterio de algún despistado curador obsoleto; y todo esto en el marco de un concurso sin las bases claras y con un jurado designado por una única institución privada; cuyo resultado dado una proliferación de memes de facebook desde el lado de apertura hacia los de cerradura fotográfica y viceversa; en fin.

    • http://www.gdbsk.com Carlos Zevallos Trigoso

      Disculpa, no entiendo a lo que quieres llegar.

  • http://www.miguelmejiacastro.com Miguel Mejía Castro
    • http://www.gdbsk.com Carlos Zevallos Trigoso

      “Veinte, dile a FK que te aprobé.” … no se si serás realmente Miguel Mejía Castro, pero creo que un poco de humildad te caería bien. Saludos.

    • http://www.angelcolunge.com Angel Colunge

      0, dile a Sifu que te jalé

  • Juan Carlos

    bla bla bla, más floro para explicar una fotografía ke de debería hablar por si sola y no requerir de intérpretes.

    • http://www.gdbsk.com Carlos Zevallos Trigoso

      No se de dónde sale eso de que una fotografía “debería hablar por si sola”, no comparto esa opinión. Si pudieras argumentar al respecto te agradecería. Saludos y gracias por comentar.

  • Amaru CF

    http://puntoedu.pucp.edu.pe/noticias/es-o-no-fotografia/

    ya, (ay sí sí, mucha filosofía y arte moderno postmodernista has leído)

    pero de ahí a otorgarle el premio mayor? a ese ejerecicio prueba-error
    ya mucha webadita pes del cdi