Salón Nacional de Fotografía: iglesias que arden.

BurningChurch

La iglesia se quema y frente a ella una multitud se reúne buscando a los incendiarios. Hay curiosas actitudes en torno al crimen porque el anhelo es adjudicarse la autoría. Hace tiempo que se sabe que las iglesias son malas.

«¡Yo he quemado la iglesia!» Gritan, por turnos, diversos personajes de la ahora extinta comunidad de oradores. Pero aún no saben cuál de las iglesias del pueblo se quema.

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